jueves, 26 de mayo de 2016

3 Poemas de Ángel González



[Para que yo me llame Angel González]

Para que yo me llame Angel González,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento...

***

Eso no es nada

Si tuviésemos la fuerza suficiente
para apretar como es debido un trozo de madera,
sólo nos quedaría entre las manos
un poco de tierra.
Y si tuviésemos más fuerza todavía
para presionar con toda la dureza
esa tierra, sólo nos quedaría
entre las manos un poco de agua.
Y si fuese posible aún
oprimir el agua,
ya no nos quedaría entre las manos
nada.

***

[Apoyas la mano]

Apoyas la mano
en un árbol. Las hormigas
tropiezan con ella y se detienen,
dan la vuelta, vacilan.
Es tu dulce mano. La corteza
del abedul también es dulce: dulcísima.
Una agridulce plata otoñal sube
desde su raíz honda hasta ti misma.
Mojada por la luz sucia y filtrada,
peinada fríamente por la brisa,
te estás quedando así: cada momento
más sola, más pura, más concisa.



Angel González. Antología Poética / Alianza Editorial


miércoles, 24 de febrero de 2016

5 Poemas de "¿Sabrá volar el mar?" - José Corredor-Matheos















Unas veces te enfadas,
y otras también.
Y, de pronto, sonríes.
Todo está bien.
Me gusta como eres,
estés tú como estés.
El amor no repara:
es.

***

La abuela mece a la niña,
la niña la mece a ella.
¿Habrá alguien más feliz
sobre la tierra?

***

Cuando estoy en la ducha caliente me siento capaz
de escribir los mejores poemas.

El poema es siempre una ducha de agua fría.

***

Has 
visto
un
gorrión
saltar
de
rama
en
rama,
posarse
unos
instantes
y volar.

***

Que sea primavera
cuando escribas,
y el día, como hoy,
tenga un sol cuya luz
no proyecte más sombra
que la que dan las alas
de los pájaros.
Que tus pasos se alejen
más de ti,
y que cada palabra,
cada verso,
sean los que esperabas
y no acababan nunca
de llegar.
Y cuando estés muy lejos
y hayas dejado atrás
las dunas del desierto,
donde las flores vuelvan
a brotar,
no te importe seguir.

¿Sabrá volar el mar? / Ediciones El Jinete Azul


domingo, 14 de febrero de 2016

5 Poemas de "Línea Abierta"- Carmina Fermoselle














PERDIDA en el espacio tiempo
como un pez volador
mastico las palabras de los gestos
Hay mares de espumas negras
y blancas rosas atemperadas
mientras se descaman
los pasos híbridos
Multicolores volcanes de algas
se entrecruzan
y corren oscuras baladas de agua
Las tormentas articulan
la luz de los gemidos
y braman despacio los ciervos
de la estepa virgen
Bosques de letras se desgranan
mientras el bosque húmedo las esparce
y aplaca la marabunta
La claridad y el fervor
toman las riendas del horizonte
marcando la línea de la huella
de las pisadas ausentes

***

YO solo buceo
en tu mirada
inundada de luz
como un lago
de estrellas errantes
que anclan hoy
en la mía

***

TIENE que llover
para que haya flores
Tiene que llover mucho
para que broten flores
de mi corazón

***

GRABADA en tu recuerdo

La misma precisión
con la que clava la mariposa
tras el cristal, el coleccionista

Expuesta y atrapada
en sus alas inertes

No dejes de mirarme

***

NOS separan las huellas

A un lado y otro
recojo los fósiles del mar
Aspiro el olorsalitre del viento
y escucho el silencio de la ola
Hay un camino de pasos
pero no están,
no están mis huellas

Sólo las tuyas permanecen


Línea Abierta / Ruleta Rusa Ediciones

martes, 26 de enero de 2016

5 Poemas de Paula Ensenyat



Me gusta caminar
por la orilla del mar,
dejar que mis ojos
imiten el vuelo
de las gaviotas,
empaparme
en los aromas y
la música
que desprenden
las olas.
Dejar mis pisadas
sobre la arena y
percibir su sonido
mientras
son devoradas
por aguas de sol:
lo que queda de mí
se funde
con las pisadas
más allá de la luz:
todo vuelve
a ser perfecto
en lo invisible.

***

Poeta

¿Ave o mujer,
arena o fuego?
Viento de otoño
entre sus dedos.

***

Olvidar las flores,
el invierno,
todo eso,
y dejar la hoja suspendida
en el último aliento
capaz de pronunciarte.
Que se quede intacto
el instante y
la inocencia.

***

Atrapada en su giro
contemplo
el baile de la peonza.
No puedo resistirme
a las voces de los niños,
me zambullo en ellas
y giro, giro
entre mi niñez
y su infancia.

***

Si es que soy árbol
El vuelo de las hojas
Si es que soy nada





jueves, 21 de enero de 2016

3 Poemas de Paloma Corrales




(desde la herida)

descenderme
con los árboles cerca
a otra madrugada

reescribirme
como verso abundante
en las raíces

escuchar el instinto
su luz violada.

***

(algo)
"una cosa antes del poema"
David González
algo antes del poema
como una muerte súbita
de todo lo soluble
como una procesión de ojos
para una niña muda

algo antes del poema
como para ensayar la filigrana
de un gesto dividido

la voluntad
de otro tatuaje

la voz que nos reúne

algo antes del poema
por la mente
en la piel
algo para tejer helechos algo

no somos sino huérfanos de vida.

***


(convulsión)

he intentado emociones
sacudidas
vendavales
y hasta una oscuridad
poblada de ternura

he intentado relámpagos
animales heridos
y peces en los ojos

para nombrar la sed
y pactar un silencio sin jauría

para reconocerme
y masturbarme en las palabras

ahora ensayo
la voz de la alameda.


"Celebrar el aullido" / Ediciones de la Isla de Siltolá
Colección Tierra





jueves, 6 de noviembre de 2014

5 Poemas- Paula Ensenyat
















¡Como canta el grillo
bajo la escalera de la noche!
Ajeno a lo tangible
y a la soledad.
Carece de pretensiones,
engulle el silencio
y surge la pregunta:
¿Dónde el inicio,
dónde el fin,
del amor
en su canto?

***

¿Ave o mujer,
arena o fuego?
Viento de otoño
entre sus dedos.

***

Intento la fe.
Busco el pétalo
en la palabra y
encuentro la espina.
Devuelvo la fantasía
a la fantasía.
Hojas y ocres,
ocres y silencio;
la única melodía.

***

No sé explicar
cuánto duele el silencio,
Miles de palabras
se agolpan en mi garganta
arrebatándome el aire
y las fuerzas para hablar.
Dudo de todas las certezas
que he defendido,
repudio cada beso,
cada gota de sal,
cada caricia y sueño.
Creo que ya nada es posible,
que no hay clemencia en la soledad
ni melodía en el llanto,
que tan solo el hambre
acompaña al pan
y que el amor, es un velero
abandonado entre las hojas
que velan tu ausencia
y mi incertidumbre.

***

Arañar el aire,
esquivar
los embistes,
jugar a mato
con los besos

ese dolor.






viernes, 17 de octubre de 2014

3 Poemas de Rosamaría Alberdi


















Hay un lugar
de silencio
en el que habitan
las cosas que amo:
las voces que ya no oigo,
tu propio silencio,
sus pasos.

En ocasiones,
encuentro también allí
las palabras que se perdieron
o las que no supieron llegar.
Si escucho atenta,
siento la vibración muda
de todo lo que queda por decir.

***

Aquella tarde:
el cielo era un incendio
también mi corazón.

¿Cuánto dura
un incendio
que no sabe
convertirse en brasa?

***

Me enamoré
de tu olor,
de lo que había
de inevitable
y de las cosas
que no me dijiste
en 20 años.

Me deposité en ti
como una ofrenda
y entregada
seguí tus pasos
por el laberinto
que formaba tu corazón:
silencio, silencio
silencio
y dudas.

Y a lo lejos
la luz
sin ti,


Poemas inéditos / Rosamaría Alberdi