domingo, 30 de marzo de 2014

3 Poemas de "La pluralidad de los jardines"-Valentín Chacártegui


















Es duro el exilio
Que me aleja de tu voz
Y tu mirada.
Me dicen que es vana
La ilusoriedad
Que es más justa
La soledad.
Y ahora, desde la soledad
Me pregunto:
A qué tanta herida
De sueños,
Tanta mordedura
De vendavales
Cuando lo único que cabe ya
Es la migración del éxodo,
La decapitación
De todos los sentidos.

***

Entre el aliento
Y la montaña
Siete abismos
Y mi alma.

***

Ese instante de ti que no se agota,
Esa fosa común donde paren
Con frenesí tus besos enlutados.
Esa memoria que reitera
En la necesidad de ahogarnos,
Para no repetirnos, para amarnos
Sin descanso. Y es que todo es así,
Voluntad de ti sobre las charcas,
Esa voluntad que hace chocar
Los cantos rodados en la línea
De la sangre. Justo donde golpea
El canto de las ranas a medianoche,
Justo donde iniciamos los pasos
De la madrugada.
En el agua, a pesar de todo,
Ese instante de ti que no se agota.


La pluralidad de los jardines / Insomnus

sábado, 29 de marzo de 2014

3 Poemas de "Teoría del miedo"-Leopoldo María Panero















Oh mujer que reemplazas al poema
en la página, en tus labios
en el oro de tu sílice
con el oro blanco del himeneo
en la página que no existe.

***



Oh flor de la lluvia
flor de la nada
como una mujer gritando
bajo la lluvia
cuya mujer cuyo rostro es llanto
y cuyos ojos semejan la lluvia.


Teoría del miedo / Igitur poesía


lunes, 24 de marzo de 2014

Poesía de amor-Pablo Neruda

















Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.
Y las miro lejanas a mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
Ellas están huyendo de mi guardia oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban.
Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.

Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.

***

Aquí te amo.
En los oscuros pinos se desenreda el viento.
Fosforece la luna sobre las aguas errantes.
Andan días iguales persiguiéndose.

Se desciñe la niebla en danzantes figuras.
Una gaviota de plata se descuelga del ocaso.
A veces una vela. Altas, altas estrellas.

O la cruz negra de un barco.
Solo.
A veces amanezco, y hasta mi alma está húmeda.
Suena, resuena el mar lejano.
Este es un puerto.

Aquí te amo.
Aquí te amo y en vano te oculta el horizonte.
Te estoy amando aún entre estas frías cosas.
A veces van mis besos en esos barcos graves,
que corren por el mar hacia donde no llegan.

Ya me veo olvidado como esas viejas anclas.
Son más tristes los muelles cuando atraca la tarde.
Se fatiga mi vida inútilmente hambrienta.
Amo lo que no tengo. Estás tú tan distante.

Mi hastío forcejea con los lentos crepúsculos.
Pero la noche llega y comienza a cantarme.
La luna hace girar su rodaje de sueño.

Me miran con tus ojos las estrellas más grandes.
Y como yo te amo, los pinos en el viento,
quieren cantar tu nombre con sus hojas de alambre.

***

Esclava mía, tenme. Ámame. Esclava mía!
Soy contigo el ocaso más vasto de mi cielo,
y en él despunta mi alma como una estrella fría.
Cuando de ti se alejan vuelven a mí mis pasos.
Mi propio latigazo cae sobre mi vida.
Eres lo que está dentro de mí y está lejano.
Huyendo como un coro de nieblas perseguidas.
Junto a mí, pero dónde? Lejos, lo que está lejos.
Y lo que estando lejos bajo mis pies camina.
El eco de la voz más allá del silencio.
Y lo que en mi alma crece como el musgo en las ruinas.


Poesía de amor / Mondadori

domingo, 23 de marzo de 2014

3 Poemas de "El viento"-Susana March





















Tú eres mi sed. Los pájaros, los astros...
¿Qué importa que haya un cielo?
¿Qué importa que te mueras y me muera?
¿Qué importa un Dios eterno?
Amo tu imperfección de barro oscuro,
amo tus ojos serios,
amo tus dulces manos pecadoras,
tu perdurable cuerpo...
¿Qué importa que te mueras y me muera?
Tú eres mi sed, el agua que deseo.
De bruces sobre el cauce impetuoso,
humildemente bebo.

***

OSCURO AMOR

Oscuro amor... Tu muerte es ya mi muerte.
Más allá de este mar, ¿qué extraña orilla
cobijará mi náufraga tristeza?
Me evadiré del viento
que transita en mi sangre,
sacudiré mis lágrimas
como las largas crines de un caballo salvaje.
Quiero partir contigo,
sin mí, por los senderos
extraños y remotos
por donde vas a ciegas, tropezando.
Te seguiré sin lástima y sin gloria,
mendiga de unos ojos,
de una voz, de una mano cercenada
en el umbral del sueño...

Te seguiré hasta allí donde tú acabas
para acabar contigo.

***

YO

Yo. Siempre yo.
Y mi sombra oscura persiguiéndome...
Yo en todas las esquinas
desconcertada y múltiple.
Yo. ¡Siempre yo!
Y Dios pesándome en la sangre
como un hijo que se sueña.
Y un tremolar de ángeles libres
sobre mis párpados cerrados.
Y luego una gran fatiga,
una huella de algo que no ha sido,
un retornar a mí para morirme...


El viento / Ediciones Torremozas

miércoles, 19 de marzo de 2014

5 Poemas de "Las Hijas de la Luna"-Carmina Fermoselle











BEBER LOS VIENTOS


El eje entre tú y yo
gravita
en el ángulo de un libro
transcrito
en horas de luz
y sus hojas
blancas como sábanas
permiten
esta inseparación,
arrebatándole la sombra
a la puerta prohibida.

***

Supe que estabas
sin verte,
no como cuando 
no estás 
y te veo.
Hay un claroscuro
entre nosotros.
Te intuyo
como sé que lo haces,
mientras
la piel del verso
resbala por la mía
y te atrapa.

***

Nuestras palabras compartidas
como una segunda piel.

Tu abrazo encajado
en el hueco del mío.

Y el aire, el aire de nuevo
que atrapa mis pensamientos
y te los entrega.

¡Qué extraño vivir!
Qué extraño será vivir
fuera del animal perfecto
de tu abrazo.

¿Cómo podré?

Ni el abecedario completo
podría responderme.

***

Porque
el láser de tu pupila
atraviesa mi pensamiento
en el instante
de un parpadeo.

Por eso te amo.

***

Ámame siempre
como si fuera un instante
y no hubiera distancia
entre la eternidad y ahora
y el tiempo transcurrido
no importara.
Ámame así,
que yo sabré amarte
con fugacidad intensa
con la levedad del tiempo
y la precisión de un beso.


Poemas de Las Hijas de la Luna / Ens agraden els llibres


martes, 18 de marzo de 2014

3 Poemas de "No amanece el cantor"-José Angel Valente












EL OTOÑO bajaba como una espesa baba amarillenta 
a los recintos sumergidos del alma. ¿Y cómo no
entregarse así a la embestida ciega de las sombras?

***

DE TU ANEGADO CORAZÓN me llega, como antes tu
voz, el vaho oscuro de la muerte. Habítame con ella.
Ni siquiera la muerte pueda de mí jamás arrebatarte.

***

YO CREÍ QUE SABÍA un nombre tuyo para hacerte
venir. No sé o no lo encuentro. Soy yo quien está
muerto y ha olvidado, me digo, tu secreto.

No amanece el cantor / Tusquets editores

lunes, 17 de marzo de 2014

5 Poemas de "Las Hijas de la Luna"-Rosamaría Alberdi


















INTERVALO DE NORMALIDAD

***

La distancia
hasta tu piel
es sólo un río
que a veces
me atrevo a cruzar
y otras,
me ahogo
aún sin intentarlo.

***

Le costó renunciar
pero al final
el olmo y yo
dejamos correr
lo de las peras.

***

Ya no importa
que muestres
tras el cristal
lo que no quieres
que toque.

He aprendido que eres
como el tabaco:
o se deja del todo
o no se puede dejar.

***

Si me miras,
amor,
puedo escribir
libros secretos.

Y si me tocas
ay, amor, amor
puedo leerlos.

***

Me lo explicaste
claro, suave y
sin querer.

Y en ese instante
en que la noche
se volvía quemadura,
sólo acerté a preguntarme
si habría
algún resquicio
en las obstinadas razones
de tu boca.

Poemas de Las Hijas de la Luna / Ens agraden els llibres