viernes, 28 de febrero de 2014

3 Poemas de Esperar Sentado-Antonio Orihuela



















LA EXPLOSIÓN

De entre toda la palabrería
de autoconsumo pseudorrevolucionario,
me molesta, sobre todo,
cuando me dicen que soy una subjetividad.

No sé qué cojones de pasividad
hay en ese término,
no lo entiendo,
prefiero ser una intensidad,
una pasión,
un goce que estalla
o que podría estallar,
volver a comenzar,
dejar la resistencia pasiva,
el exilio interior,
la supervivencia...

podría volver a comenzar lo inaudito,
lo excepcional,
lo que nunca ocurrió podría llegar

en el ahora

cuando la sociedad
no es un argumento
con que justificar sus desmanes
los que dicen respetarla,

en el ahora

cuando el movimiento obrero
no es más que un instrumento del Estado
para la desactivación de los trabajadores,

ahora

que la violencia estatal
se ha vuelto preventiva,

ahora

que la magistradura y la policía
hablan del derecho de injerencia
y los médicos de psiquiatrización
y medicamentosis social.

Nuestro tiempo es el ahora:

estallar
aquí

ahora

en donde estamos,
en el nombre de un vivir
que no tiene nombre
sino común presencia
de su cumplimiento,

aquí,
ahora,

cuando somos presencia,

desde abajo,
en lo local de esta globalización acabada,

estallar

anónimos, cualesquiera, indistintos,

estallar en archipiélagos, constelaciones, colectivos,
cuerpos y cuerpos
en acelerada e invisible circulación
de afectos conspirativos,
de ternura crítica que celebra

la huelga humana,

el fin del trabajo alineado,
el fin de las víctimas,
el fin de la guerra que nos hace

el Capital.

Vamos, volar no es imposible,
aquí,
ahora

estallar.

***

SOLSTICIO

No lo comprendo,
he ardido sin fuego tanto tiempo,

que me cuesta entender

que estas llamas sean mías,

que me esté quemando,
que me esté volviendo invisible...

***

EN ESTA hora
confirmo mi hundimiento.

Ahogado
en esta hora,
cuando me levanto.


Esperar Sentado / Ediciones La Baragaña
(Poesía completa 1992-2012)

jueves, 27 de febrero de 2014

Breves-Paula Ensenyat














Estalla el volcán,
perenne en mi piel
su rastro de lava.

***

El cuerpo de ese hombre;
mi cafeína predilecta.

***

Por entre el silencio
se filtra una lágrima;
impotencia de la palabra.

***

La Luna tras las nubes
y una mujer enojada

noche de invierno

***

Se clava el arpón
en el pescado
como la tristeza
en el alma.

***

La somnolencia
arrastra mis ilusiones

el día se hace noche.

***

Tras las cortinas
irritante
protesta el sueño.

***

Enséñame 
a besarte 

Lento


***

La ausencia
ni calla ni pregunta.
Siento a la bestia.

***

La corteza del cerezo
y una mujer desnuda

 mirada de una vaca.

***

Estás sumergido en tu hielo. Ausente.

Hay un lunar en tu mirada.

Su lumbre
se derrama en mis venas;

vuelvo a Nacer.

***
El eco de tu piel 
en mis venas
tu luna en mi vientre;

te amo tres veces

hombre de hielo,
miga de pan,
tierra de fuego.

miércoles, 26 de febrero de 2014

3 Poemas de Rutas-Susana March














TU CANCIÓN

Tu canción es bella, poeta. Tristemente
vi perderse sus ritmos en los callados días,
mientras que tu recuerdo me besaba en la frente
y se ahogaba en mi alma en mil melancolías.

Tu canción es bella, poeta... Me decía
no sé qué extrañas cosas en su dulce lamento,
que me embriagaba toda de cálida alegría
esculpiendo tu imagen dentro mi pensamiento.

Si es verdad o mentira no lo sé ni me importa.
Yo tomaré la miel que se ofrece a mi paso,
ya que los años pasan, ya que la vida es corta,
y hay que apurar el vino del fascinante vaso.

En tu canción un fuego de ilusiones palpita;
en tu canción estallan las rosas de pasión...
¡Déjame que lo crea! Que en la hora infinita
se unan nuestras almas en la misma oración.

***

PRISIONERA

Me has besado las manos temblorosas
que a tus besos ardientes se rendían...
Ayer eran dos lirios que morían
de frío y de pesar. Hoy son dos rosas

que despiertan calientes y nerviosas.
¡Qué blancas y pequeñas parecían
¬más que nunca, tal vez,¬ cuando dormían
presas entre las tuyas vigorosas!

Palomas que suspiran placenteras,
en la cárcel de bronce prisioneras,
dichosas de perder su libertad.

¡No las sueltes, amado! Eternamente
quiero verlas latir cálidamente,
esclavizadas a la gran verdad...

***

INQUIETUDES

Versos, sueños, poesía...
¿Para qué? Nada me han dado,
e igualmente me han dejado
con mi atroz melancolía.

He soñado. El alma mía
dulcemente ha caminado
por un país encantado
lleno de luz y armonía.

Y me encuentro ahora que estoy
sin saber a donde voy...
¡Entre dos mundos perdida!

Ignorando si en mi suerte
me espera al llegar la Muerte
o voy en pos de la Vida.

Rutas / Aviñó
(1938)

martes, 25 de febrero de 2014

3 Poemas de Cien Poemas-Robert Graves














RISCO Y OLA

Desde que trajiste mi ola irresistible
para romperse en espuma sobre tu inmóvil risco,
ambos ocupamos la misma estación de ser¬
no como en el matrimonio refugiándonos juntos,
sino más allá de la razón, co-idénticos.
Ahora cuando nuestros cuerpos arriesgan un encuentro,
temen desencadenar la furia de sus sentidos,
y sólo en el breve desmayo de la despedida
se estremecerá tu risco o vacilará mi ola.

                          ***

RARA VEZ PERO AHORA

Rara vez pero ahora: la calidad
de este violento amor entre nosotros¬
rara vez el encuentro,
la presencia siempre,
libre de juramento o de promesa.

Y si no fuéramos así,
sino pájaros de similar plumaje enjaulados
en la paz de cada día,
¿conjuraríamos aún el incendio
de la tierra, como ahora?

                           ***

LOS COLORES DE LA NOCHE

La Luna nunca emplea la paleta del Sol.
Admira sus paisajes plateados, pero abstente
de registrarlos: a menos que más tarde tengas la sensación
de falsear los peligrosos colores de la Noche
que son sangre del hombre arrojada sobre la nube fugitiva.

Cien Poemas / Editorial Lumen
(edición bilingüe)

lunes, 24 de febrero de 2014

3 Poemas de Esta Luz-Antonio Gamoneda



















CADA mañana ponía en los arroyos acero y lágrimas y adiestraba a los pájaros en la canción de la ira: el arroyo claro para la hija dulcemente imbécil; el agua azul para la mujer sin esperanza, la que olía a vértigo y a luz, sola en el albañal entre banderas blancas, fría bajo la sarga y los párpados ya amarillos de amor.

***


EN SU canción había cuerdas sin esperanza: un sol lejano de mujeres ciegas (madres descalzas en el presidio transparente de la sal).

Sonaba a muerte y a rocío; luego, tañía cañas negras: era el cantor de las heridas. Su memoria ardía en el país del viento, en la blancura de los sanatorios abandonados.

***


ERA veloz sobre la yerba blanca.

Un día sintió alas y se detuvo para escuchar en otra edad. Ciertamente, latían pétalos negros, pero en vano: vio a los duros zorzales alejarse hacia ramas afiladas por el invierno

y volvió a ser veloz sin destino.


Esta Luz / Galaxia Gutenberg
Círculo de lectores

domingo, 23 de febrero de 2014

3 Poemas de El desorden de noviembre-Mª Jesús Silva



















El jarrón

Bajo la forma del lobo
se disfraza el jarrón.

Su boca come margaritas
deshojadas en otro tiempo.

Afinan los tallos sin un orden
se doblan las cabezas en flor
mientras se dejan degollar
y se estrellan en el vacío.

Los ojos acuosos
deforman el contorno cristalino
y asisten a la decapitación.

***

El cenicero

Las colillas
se retuercen en el cenicero
entre papeles
y trozos de galleta donde Picasso desdibuja.

El peso de la ceniza
mide las horas
arranca el polvo
se abraza a un pulmón de acero
que espera
al camión de la basura.

***

La cafetera

La cafetera filtra el agua
al depósito del café.

Un sonido de burbuja
pone música a las cinco
se ahoga
emite un gorgoteo agónico.

La cafetera sólo conoce
tus manos al amanecer
se revela
los posos estallan
y tiñen la pared
de una escarcha marrón.

La cafetera enferma
no acepta mis cuidados
echa de menos tus mimos de madrugada
me culpa de tu abandono.


El desorden de noviembre / Ediciones La Baragaña

sábado, 22 de febrero de 2014

3 Poemas de "Poeta de la Pasión"-Akiko Yosano














Pregúntale al poema
quién se atreve a negar
el rojo del las flores...
¡oh, qué conmovedoras
las muchachas pecando en primavera!

***

¿Amor o sangre?
Toda la primavera
está en esta peonía que me obsesiona,
cae la noche, estoy sola,
sola, sin un poema.

***

Sin hablar del camino,
sin pensar en el futuro
ni en la reputación,
sólo amados y amantes,
tú y yo mirándonos.


Poeta de la pasión / Ediciones Hiperión