miércoles, 22 de junio de 2011

Polvo

Todo ha vuelto a quedarse quieto,

el cielo quebrado y mi mar seco.

Sigo navegando la vida

como un cadáver mohoso.


Fue ayer… O,

acaso fue hace mucho…

Tan solo sé, que

la vida se me aparecía hermosa

cuando él vestía mi alma

con las ocho puntas de su estrella.


Le vi mirarme

con el amor en los ojos,

cómo solo se mira

el diamante más oneroso

y, sentí que el mundo

se inclinaba ante nosotros

cada vez que

compartíamos un ósculo.


Luego partió… Fue un adiós transitorio.

Mi cuerpo se quedó solo,

cuando mi alma se fue con él.

Ahora miro el pasar de los días,

con la mirada perdida,

y mi vientre

convertido en polvo.

jueves, 28 de abril de 2011

Divagaciones de una loca

¿Qué hacer cuando

el corazón te dice;

"no lo hagas, no actúes",

a la vez que tu mente susurra;

"no es lógico quedarse quieto"?

¿Qué hacer cuando

un latido te grita “¡Sí!”,

y el otro estalla “¡No!”?

¿Hacia dónde ir cuando

una parte de ti, te atrapa,

mientras la otra, te impulsa?

¿Qué hacer cuando

el corazón te dice “tengo miedo”

y el alma responde “lo necesito”?

Yo, solo sé que;

entre mi latido y mi mente,

entre la presencia y la ausencia,

entre si y no,

entre necesidad y miedo…

¡Me estoy volviendo loca!

martes, 26 de abril de 2011

¿Dónde estará mi casa?

¿Has sentido alguna vez
la necesidad de estar en casa?
No en la tuya, ni en la mía,
ni en la de tus padres,
ni siquiera,
en la casa de alguien.


Simplemente eso;
unas ansias incontenibles
de estar “en casa”.
De sentirte relajado,
cómodo, a gusto, en paz.


Aquella necesidad,
de sentirte parte y
núcleo de lo que te rodea,
de las gentes
que pasean a tu vera,
del sol que trata
–inútilmente-
de entibiar tu piel.


¿Has sentido alguna vez
la sensación de ser
un invitado no deseado
en tu propia vida.


De ser un extranjero
en cada casa, en cada reunión,
en cada lugar, pecho,
madrugada, aliento...


La necesidad de huir
del mundo, de la realidad,
del destino, de ti mismo?


Llevo horas intentando
escribir un poema
y lo único que soy
capaz de plasmar
en este mísero papel
es este lamento que,
escapándose de mi silencio,
se convierte en garabato;

¡Cuánto deseo estar en casa!

sábado, 5 de marzo de 2011

Bienvenida

Te doy la bienvenida, presente
compañera de mis actuales latidos
pero, no pretendas borrar mi pasado pues,
con su partida, mi alma marchará con él.
Hablemos, riamos, lloremos si quieres
entonemos melodías, pintemos un nuevo ocaso
mas recuerda, tú naciste en el eco de mis pasos
en breve partirás asediado por un nuevo presente.

Sed muy bienvenidos desde ayer, hoy, por siempre.
Paula.