viernes, 3 de enero de 2014

Solo palabras-Tomeu Ripoll



















Tú, puedes ser luz cuando me lees,
yo, puedo ser agua que te abre,
pero las palabras quedan en medio
como un camino, como una brecha,
como una estación que no es de nadie.

Y si un día me entiendes o me enciendes,
si un día me quieres o me rompes,
quedan las palabras que te dije,
       las palabras como flores muertas,
                   flores secas oliendo a silencio.

Y si un día me olvidas o me guardas,
si un día pequeño me vuelves sombra,
quedan las palabras que te quedas,
       las palabras como lengua propia
                   que me nombran por descuido.

Tú, puedes ser luz cuando me lees,
yo, puedo ser lluvia que te abraza,
pero las palabras quedan en medio,
como una muralla o como un puente,
como una razón que no es de nadie.

Y se despellejan las palabras
con las uñas de la distancia.
Si un día te despiertas
y no encuentras lo que he escrito
ni en un rincón de la memoria,
es que la hiedra venenosa
se hizo enredadera en la rutina,
alcohol sobre la tinta del mar,
agua sobre el agua mansa,
y desnudó las hojas de letras,
las cubrió de musgo,
y fermentaron de sentirse solas.

Tú, puedes ser luz cuando me lees,
yo, puedo ser río que se marcha,
pero las palabras se quedan en medio,
como las huellas de una canción
que, en minúscula o en voz baja,
consiguieron mirarte a los ojos
y decirte que tú, puedes ser luz,
y decirte que yo, puedo ser agua,
y que el resto, son solo palabras.


El verbo más ancho / Ediciones La Baragaña

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